Contanos el tamaño de la comunidad y los procesos que necesitan orden. Con ese contexto podemos preparar una propuesta de accesos, administración, expensas, datos e infraestructura.
La configuración depende de la cantidad de unidades, los accesos, los módulos necesarios y la infraestructura disponible. Este relevamiento nos ayuda a entender el punto de partida.
Identificamos los procesos prioritarios de la comunidad.
Revisamos datos, conectividad y necesidades de acceso.
Definimos un alcance posible para la implementación.