Acompañamos al barrio para revisar la información disponible, ordenar los datos iniciales, configurar perfiles y módulos, y preparar una puesta en marcha comprensible para cada rol.
Cambiar de planillas o de un sistema anterior genera dudas sobre la calidad de los datos, la continuidad de la operación y la adaptación de administradores, guardias y residentes.
La implementación se organiza por etapas: relevamiento, preparación de la información, configuración del barrio, validación de los flujos y acompañamiento durante la adopción.
Plan de implementación
Datos, configuración y adopciónRelevamiento
Procesos y fuentes de información
Preparación de datos
Revisión antes de la carga asistida
Puesta en marcha
Validación y acompañamiento inicial
El alcance y los tiempos se definen después de conocer los datos, los módulos y la operación del barrio.
Relevamos la operación actual
Revisamos cómo trabajan administración, guardia y residentes, y qué información utilizan.
Evaluamos los datos disponibles
Analizamos formato, cantidad y estado de las bases para definir cómo prepararlas.
Configuramos el entorno
Organizamos unidades, roles, perfiles y módulos incluidos en el alcance acordado.
Validamos los flujos principales
Probamos accesos, invitaciones, administración y las funciones priorizadas antes de la puesta en marcha.
Acompañamos el inicio
Orientamos a los usuarios clave y ajustamos la adopción según las necesidades detectadas.
Alcance de implementación definido según la operación real del barrio.
Datos iniciales revisados y preparados antes de incorporarlos al sistema.
Roles, unidades y módulos configurados con criterios claros.
Usuarios clave orientados para usar los circuitos cotidianos.
Puesta en marcha gradual cuando la comunidad lo necesita.
Sí. Primero se revisa la estructura y calidad de la información para definir una preparación y carga asistida acorde al caso.
Depende de la cantidad y calidad de los datos, los módulos incluidos y el circuito operativo del barrio. El alcance se define después del relevamiento.
No necesariamente. La puesta en marcha puede organizarse por etapas y priorizar los módulos más importantes para la comunidad.
Sí. El acompañamiento contempla a los usuarios clave que sostienen la operación cotidiana.
Una referencia de unidades y usuarios, las fuentes de datos actuales y los responsables que validarán la configuración y los flujos.
Te mostramos una demo concreta y qué configuración tendría sentido para tu comunidad.